tu cuerpo duro y friotenebroso y provocador
insinuante y malefico
me ata siempre con un beso;
y ancla mi alma con su hedor
tu helado cuerpo es una dulce sepultura
y tan dichoso como un rey, por el morire;
saturado y poseido por ti en cada rincon
de mi desgatado ser
las noches abrigan esta dulce adiccion,
hermoso nectar envenando
que alimentas mis entrañas y das vida
a ocultos demonios de mi esencia.
esa sangre bermeja, mana de tu boca
ofrece al corazon del poeta
delirios de amores fugaces,
tan fugaces como el aroma
que al pasar exhalas.
aumentas los placeres con descaro,
transformando tediosos monstruos
en inmaculadas sirenas.
el inigualable betel en cada caricia
hormigueando y gorgojeando en mi
garganta,
me dice que el paraiso(bable) no esta lejos.
¡por ti las ideas malditas invaden mi cabeza!
¿como ignorarlas,si estas tu a su lado?
esclavizas mi voluntad, y me llevas
a la locura con miradas insolentes
hasta el inevitable amanecer,
pero no sin antes haber desatado
toda mi oscura pasion.
obligas a mi fragil espiritu
arrojarse a la desnudes,
me entregas sin pudor
envenenando nuevo rostros,
para luego soterrarlos en el olvido....
¿como evitarte?
si estoy invadido por ti
como las aguas en el pielago.
¡Oh dulce adiccion!,
¡Me condenas!...
